Una crítica irónica a las miserias de los seres humanos

En La conjura de los necios de John Kennedy Toole, el personaje Igantius Reilly  espera tranquilo en la calle mientras su madre entra en un centro comercial a comprarle sus pasteles favoritos. Sin más explicación, un policía le pide que se identifique y él se niega. Parece que tiene algo que esconder, pero la realidad es que Ignatius se niega a acatar las órdenes de la autoridad.