La producción de la realidad social: Newsmaking-mix

José I. Castelló0 comentarios Autor: Joaquín García-Lavernia Gil

Hace tiempo que la esencia de la realidad social se recoge en “la referencia general del presente” (Gomis, 1991:15). De hecho, esta es la esencia del periodismo. Ahora muchas voces también abogan por un gran protagonismo de las redes sociales como referente de la realidad social. Sin embargo, estudios como el de Hernández-Serrano y colaboradores (2017) ofrecen la visión de unas redes sociales poco participativas en el génesis de la noticia, sin menosprecio a que tales redes sociales digitales puedan ejercer de caja de resonancia. La confección de la realidad social a través de la construcción de las noticias se distancia de las dinámicas de las redes sociales digitales. El periodismo participativo se ha quedado en el ámbito de las promesas. En realidad, se asiste a un periodismo de copia y pega, añadiéndose un comentario y/o interpretación que puede venir disfrazado de noticia.

En este panorama, no se puede afirmar que el newsmaking sea algo localizado en el ámbito del mundo online u offline sino que se trata de algo transversal independiente al medio y a las cabeceras periodísticas. Su definición es compleja pues no se da propuesta alguna que se encuentre plenamente aceptada. Benavides (2017:29) afirma que es “la teoría del proceso de creación de la noticia”; pero ello no deja de ser una visión parcial puesto que todas las teorías del periodismo cumplen con esta premisa. Afina un poco más cuando asegura que es “las formas en que los cronistas construyen sus textos, sus rutinas de trabajo y la manera en que los periodistas adoptan una percepción autónoma sobre su labor ante la estructura del medio” (Benavides, 2017:35). Acosta entiende que el newsmaking es una herramienta a través de la cual se puede observar “el papel de los emisores y de las fuentes de información durante la construcción de sentidos en el texto periodístico” (Acosta, 2013:65). Retegui (2017:104) afirma que es un estudio de los “emisores” para poder explicar cómo se construye la noticia.

La autora Gaye Tuchman (1983), posiblemente, es la referencia más significativa sobre los estudios del newsmaking. Tuchman subraya la utilidad de la etnometodología, es decir, el análisis de la racionalidad práctica para el estudio de la creación de las noticias. Igualmente, también hace uso de la sociología del conocimiento para centrarse en los orígenes sociales de las ideas y analizar cómo influyen en el pensamiento de las sociedades en su conjunto. El resultado de los estudios de Tuchman viene a decirnos que el periodista construye noticias a partir de sus generalizaciones, asistidas por sus fuentes, destacando la jerarquía de las mismas. Al mismo tiempo, el receptor fabrica sus propios significados determinado por las propias noticias. Para Tuchman, la agenda setting, las fuentes, la jerarquía de las mismas y las rutinas profesionales es lo que determina la construcción de la noticia y, consecuentemente, la construcción social de la realidad.

Los estudios sobre el newsmaking no han sido del todo compartidos y este hecho ha significado que se desarrollaran líneas de investigación paralelas. Desde un punto de vista cronológico, con independencia de que autores como la propia Tuchman se inspiraran en autores anteriores, se puede decir que, por lo menos en España, la conciencia de la importancia del génesis de una noticia de forma sistemática y su impacto social se inició en 1962, con los análisis de Massó. Entorno a aquel año, Adolfo Suárez, que llegaría a ser presidente del Gobierno de España, se encontraba trabajando en los Laboratorios Massó. Antes de pasarse a la política, Ramón Massó le ofreció una serie de consejos desde la perspectiva de la asesoría de imagen. Independientemente de cómo aprovechara tales consejos, Massó siguió investigando sobre la creación de personajes públicos y, por lo tanto, sobre la construcción de las noticias y la realidad social. Culminó parte de sus investigaciones con su obra Introducción al “politing”. Lanzamiento de un aspirante (1976), de la cual obtuvo el Premio Markedit 1976 del Club de Dirigentes de Marketing de Barcelona.

En 1966 Berger y Luckman afirman que la noticia cumple con las necesidades de una institución; otorga carácter público a los sucesos de los cuales se ocupa. Esta obra resulta ser interesante para los estudios del newsmaking puesto que será inspiradora de los trabajos de la mentada Tuchman. Para Breed (1972) el periodista tiende a asimilar los puntos de vista de sus colegas y de la propia cabecera para la que trabaja. Curiosamente, esto se transformará en un par de factores de la teoría del newsmaking-mix de Massó y Gª.-Lavernia (1997).

Tal como se ha indicado, Tuchman pasa a ser referencia de los estudios de newsmaking en 1978. Su obra, Making News. A Study in the Construction of Reality (referido en la bibliografía con la edición española de 1983), viene condicionada por otros estudios de la misma autora: Making news by doing work (1973) y con The Exception Proves the Rule: the study of routine news practice (1977). Al igual que otros autores, Tuchman destaca la selección de hechos y las rutinas como claves fundamentales para la construcción de la realidad social a través de las noticias. En este sentido también destaca el trabajo de Fishman (1983), el cual se integró en la redacción de un diario para poder estudiar mejor las dinámicas de producción de noticias, léase rutinas, hábitos, burocratización y sistemas de selección de hechos.

Villafañé, Bustamante y Prado (1987), también en el contexto del estudio de la creación de la noticia, concluyen que se da una fuerte jerarquización acomodada a las demandas del poder, especialmente en relación a noticias que tratan sobre el mismo o sus intereses.

A finales de la década de los años ochenta Massó y Gª.-Lavernia se encontraban sumergidos en la investigación del newsmaking en el seno del Instituto de Comunicación Integral de Barcelona (ICOMI). Massó trabajaba con sus conclusiones tras décadas de relación con los medios de comunicación desde la visión de la asesoría de imagen y Gª.-Lavernia desde sus experiencias participantes, también desde la perspectiva de la asesoría de imagen y en la gestión de fuentes informativas para diversas cabeceras periodísticas (La Vanguardia, El País, El Periódico, ABC, Tribuna, TV2, TV3, Actual, Diario 16, COPE, Cadena Ser, Cambio 16 y Ya, principalmente). Este tipo de relación participante en la confección de noticias se prolongaría hasta finales de los años noventa.

El trabajo recopilatorio de Wolf (1987) aporta la observación de que las rutinas no son solo individuales sino que también las establecen las propias organizaciones periodísticas. En este sentido, Bourdieu (1991) habla del concepto de habitus como algo que forma parte de la cultura de la empresa y que se interioriza por parte del periodista desarrollando un “sentido común” que genera acciones inconscientes en la práctica. Tanto Gomis (1991) como De Fontcuberta (1993) en sus manuales clásicos de periodismo, dejan entrever cuestiones similares en la producción de la noticia, destacando el aspecto de las jerarquías existentes a la hora de seleccionar hechos para que puedan ser noticias.

En 1993 Massó publica El éxito de la cultura light. Desde el ámbito de la sociología y de la comunicación subraya el hecho de que las noticias requieren cierto grado de sencillez, espectacularidad y coherencia con lo que se lleva, tipo agenda setting (temas del día de los que se tiene que hablar). En ese momento Massó y Gª.-Lavernia se encuentran impartiendo clases sobre las características del newsmaking y sobre cómo afecta la creación de las noticias a personas físicas y jurídicas. Así, vinculan la creación de noticias al concepto de realidad creada por los medios; es decir, realidad mediática. Es en ese momento cuando Massó y Gª.-Lavernia consideran que el newsmaking realmente es una convergencia de factores cuyo resultado final es la noticia y, por lo tanto, hablan de newsmaking-mix.

López (1995) insiste en la importancia de las fuentes, la selección y la planificación a la hora de producir noticias. Al igual que Colombo (1995), se pregunta cuál es el verdadero génesis de la noticia, más allá de lo que ofrecen las teorías del periodismo. Por su parte, Shoemaker y Reese (1996) facilitan una base teórica sobre el proceso de creación de noticias. Para estos autores se da una fuerte jerarquía de influencias a la hora de realizar la selección de lo que es noticia. Destacan las rutinas, cuestiones de la organización, condicionantes ideológicos y aspectos externos al medio como factores de relevancia.

Sin que exista un acuerdo tácito o expreso global, el conjunto de la literatura científica tiende a encararse hacia la selección y las rutinas a la hora de definir el newsmaking. En este contexto, Van Dijk (1996) califica el trabajo de Tuchman como el más destacado e innovador relacionado con la generación de noticias. Sin definición consensuada, el concepto de newsmaking se afianza en los años noventa.

Con la publicación de Noticias frente a hechos (1997), Massó y Gª.-Lavernia culminan su primera etapa de investigaciones sobre el newsmaking, proponiendo un nuevo nombre que afecta al propio concepto de newsmaking. Para estos autores se debe hablar de newsmaking-mix. La razón se fundamenta en el hecho de que no solo intervienen los factores de selección, rutinas e, incluso, la propia cultura de empresa sino que aparecen otros (que se comentan más adelante) y todos ellos interactúan con mayor o menor intensidad según sea cada caso y circunstancia de producción de noticias.

Para la generalidad de autores mencionados en este artículo la selección y las rutinas son la esencia de la creación de la noticia. Igualmente, el uso habitual de determinadas fuentes también forma parte de las rutinas. Respecto a estos comentarios, White (1950) llega a sistematizar la filtración de hechos manifestando que los acontecimientos se rechazan por: descartarse a favor de otros hechos, no merecer ser tenido en cuenta, falta de espacio, carecer de interés para el lector y rechazo por falta de calidad de la pieza informativa.

El asunto se presenta como algo más complejo, desde el punto de vista de Massó y Gª.-Lavernia. Inspirados en el esquema de McCarthy, para representar el marketing-mix, estos autores desarrollan un esquema propio, el del newsmaking-mix. Mediante este modo de tratar el tema se observa la interacción entre los diversos factores que influyen en la creación de la noticia. Con esta sistematización se exponen doce factores, a saber:

  • Las rutinas y los prejuicios personales de cada profesional (lo que implica un filtro interpretativo que conduce a cierto grado de manipulación).
  • La cultura mediática y los efectos del concepto de la cultura light.
  • El marco legal.
  • La opinión pública (con la correspondiente investigación de la misma).
  • La competencia y los colegas de los profesionales de la información (el propio mercado del periodismo).
  • La cultura de empresa.
  • Los propios acontecimientos.
  • Las fuentes.
  • Las técnicas de producción.
  • Los medios y sus exigencias técnicas.
  • La audiencia (el receptor).
  • La selección de hechos.

 

El conjunto de estos factores ofrece una visión global. No se da una jerarquía de factores. Esto se debe a que cada proceso constitutivo de una noticia es único y por ello la importancia o el protagonismo de cada factor, en cada caso, queda supeditado a las circunstancias del momento. Hay que subrayar que este es el hecho fundamental por el que es pertinente hablar de newsmaking-mix, atendiendo a las convergencias continuas y distintas de estos factores.

De manera sucinta, conviene repasar cada uno de estos factores:

Opinión Pública: Se trata de una referencia para el periodista. Lo que se opina, o lo que se cree, sea o no de forma mayoritaria pero siempre de manera dominante, sirve para orientarse sobre la manera en la que hay que enfocar los contenidos, especialmente de cara a la audiencia de cada cabecera periodística.

Competencia y colegas: La competencia y los compañeros son otra fuerte referencia cuando no se transforman directamente en fuentes. Una forma de acertar es coincidir con la consideración de lo que es noticia. Coincidir con los colegas de profesión.

Cultura de empresa: Cada periodista trabaja para quien le paga. Adaptarse a la forma de ver y entender el mundo por parte de la empresa para la que se trabaja es fundamental para poder sobrevivir en la profesión del periodismo. Obviamente ello lo condiciona todo (creer en determinadas fuentes, opinar, adaptarse a creencias e intereses, entrar en determinadas rutinas, etc.).

Rutinas y prejuicios: Los procesos rutinarios, impuestos o adquiridos, implican formas de hacer y proceder. A ello hay que añadir los prejuicios, los cuales son individuales y llegan a condicionar claramente la manera de observar, entender y contar lo que acontece.

Cultura mediática: La cultura se define por ser la forma de ver y entender el mundo. Hoy, el hombre es mediático. El mundo se observa a través de los medios y con formas mediáticas. Todo hecho que no se adapte a las formas mediáticas no acostumbra a prosperar. El espectáculo, la moda, la levedad y la circulación son los elementos básicos de la actual cultura mediática-posmoderna. Lo que no tiene capacidad para ser mediático no es. Y si no es, entonces no puede ser noticia.

Marco legal: El derecho a la información prima sobre el derecho al honor y la imagen de las personas físicas y jurídicas. Sin embargo, la creación de las noticias también tiene límites legales y ello condiciona a las mismas.

Acontecimientos: Una noticia precisa constituirse a partir de una materia prima concreta. Parte de la materia prima que se genera se piensa para que sea noticia. Sin embargo, lo que acontece no tiene necesariamente que existir. Un rumor ya es un acontecimiento, aunque sea solo un rumor. Así, la noticia es lo importante y no tanto el hecho. Los acontecimientos que se adaptan bien a los otros factores del newsmaking-mix tienen más opciones para llegar a ser noticia.

Fuentes: Se clasifican de múltiples formas. Una fuente es el sujeto que nos ofrece información para generar contenidos. Evidentemente también destacan los colegas y las rutinas entre los elementos que condicionan las fuentes, pero también el resto de factores.

Técnicas de producción: La manera de trabajar un hecho, condicionada por los otros factores, es la forma en que realmente se le da sentido a una noticia. Al hablar de técnicas no hablamos de tecnología, pues la tecnología no es más que una herramienta. Se debe entender por técnica de producción la coherencia de lo que se cuenta, del relato en sí mismo y no tanto de su contenido. Toda noticia precisa, aunque sea de forma elíptica, una presentación, núcleo y desenlace. La realidad en estado puro no se entiende. Hay que trabajarla para que sea noticia.

Medios: Todo medio presenta unas exigencias. La información debe adaptarse al medio. El mensaje debe acoplarse a la exigencia de cada medio y ello también condiciona a los otros factores del newsmaking-mix.

Audiencia: Los resultados se encuentran en los índices de audiencia. Los responsables los medios no pueden dejar de medir su éxito a través del número de receptores conseguidos. Así, el éxito de una noticia se encuentra en el receptor. Evidentemente ello condiciona la naturaleza de la noticia puesto que el receptor espera una forma de explicar lo que ocurre y de seleccionar aquello que acontece.

Selección de hechos: Nadie cuestiona la importancia de este factor. Pero su desarrollo también queda condicionado por los otros factores. Igualmente, la selección llega a determinar el tratamiento del acontecimiento para que pueda ser noticia.

Al llegar a este punto, es necesario definir el concepto de newsmaking-mix, desarrollado por Massó y Gª.-Lavernia en el seno de la Universitat Abat Oliba CEU. Para estos autores, el newsmaking-mix explica la formación de la realidad mediática, aquella que generan los medios de comunicación, de la cual se derivan comentarios al respecto, cuya velocidad de consumo se dispara en el contexto digital. Esta realidad mediática se sustenta por la noticia en su conjunto, la cual viene condicionada por diversos factores que interactúan entre sí, alejándose de cualquier proceso teórico lineal de la práctica del periodismo.

Los estudios de Tuchman de 1999, reflejados en un artículo publicado en Cuadernos de Información y Comunicación, respaldan de forma sencilla parte de las afirmaciones de la teoría del newsmaking-mix. Martini y Luchessi (2004), también abordan el hecho de que se dan diversos factores para que un hecho se transforme en noticia. Con estas observaciones respaldan la teoría del newsmaking-mix.

Massó y Gª.-Lavernia ofrecen una actualización de su trabajo en 2010, con la obra Nacimiento y muerte de las marcas. Newsmaking-mix. La principal aportación se centra en apuntar la inestabilidad de los factores a la hora de interactuar y, a la vez, su presencia permanente. En esta línea de investigación se encuentra trabajando Gª.-Lavernia, tras el fallecimiento de Massó, en 2017.

 

Referencias

  • Acosta Peña, Raúl Alberto (2013). “Producción y circulación de la noticia: el newsmaking”. Revista latinoamericana de comunicación. (123), 64-75.
  • Benavides, J. (2017). “El Newsmaking, un nuevo enfoque para el abordaje de las rutinas productivas de los cronistas freelance”. Comhumanitas: revista científica de comunicación, 8 (1), 28-41.
  • Berger, Peter L. y Luckman, Thomas (1966). The Social Construction of Reality: A Treatise in the Sociology of Knowledge. New York: Doubleday
  • Bourdieu, Pierre (1991). El sentido práctico. Madrid: Taurus. (Título original: La societé contre l´Etat. Paris: Minuit).
  • Breed, Warren (1972). Social control in the newsroom. A functional analysis.Chicago:University of Illinois Press.
  • De Fontcuberta Balaguer, Mar (1993). La noticia. Pistas para percibir el mundo. Barcelona: Paidós.
  • Fishman, Mark (1983). La fabricación de la noticia. Buenos Aires: Ediciones Tres Tiempos. (Título original: Manufacturing the news Texas: University of Texas -1980-).
  • Gomis Sanahuja, Lorenzo (1991). Teoría del periodismo. Cómo se forma el presente. Barcelona: Paidós.
  • Hernández-Serrano, Mª José; Renés-Avellano, Paula; Graham, Gary y Greenhill, Anita (2017). “Del prosumidor al prodiseñador: el consumo participativo de noticias”. (50), 77-78.
  • López López, Manuel (1995). Cómo se fabrican las noticias. Barcelona: Paidós.
  • Martini, Stella y Luchessi, Lila (2004). Los que hacen la noticia. Periodismo, información y poder. Buenos Aires: Biblos.
  • Massó Tarruella, Ramón (1976). Introducción al “politing”. Lanzamiento de un aspirante. Barcelona: Interalas.
  • Massó Tarruella, Ramón (1993). El éxito de la cultura light. Barcelona: Ronsel.
  • Massó Tarruella, Ramón y García-Lavernia G., Joaquín (1997). Noticias frente a hechos. Entender la realidad después de leer los periódicos. Barcelona: Cims –Cuadernos de Comunicación Icomi-.
  • Massó Tarruella, Ramón y García-Laverna G., Joaquín (2010). Nacimiento y muerte de las marcas. Newsmaking-mix. Barcelona: Astro Uno.
  • Tuchman, Gaye (1973). “Making news by doing work: routinizing the unexpected”. American Journal of Sociology. (79), 110-131.
  • Tuchman, Gaye (1977). “The Exception Proves the Rule: the study of routine news practice”. Strategies for Communication Research, Sage Annual Reviews of Communication Research. 6, 43-62.
  • Tuchman, Gaye (1983). La producción de la noticia. Estudio sobre la construcción social de la realidad. Barcelona: Gustavo Gili. (Título original: Making News. A Study in the Construction of Reality. New Yord: Free Press -1978-).
  • Tuchman, Gaye (1999). “La objetividad como ritual estratégico: un análisis de la noción de objetividad de los periodistas”. Cuadernos de Información y Comunicación. (4), 199-217.
  • White, D. Manning (1950). “The Gatekeeper: A Case Study in the Selection of News”. Journalism Quaterly. 27 (4), 383-390.
  • Wolf, Mauro (1987). La investigación de la comunicación de masas. Crítica y perspectivas. Barcelona: Paidós. (Título original: Teorie delle comunicazioni di massa. Milan: Bompiani -1987-).